25.11.2009
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Aprendiendo a sumar

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vinilo-3D-mariposas

Durante un tiempo, llegada la noche, empezamos a sustituir la hora del cuento por sumas y restas, ya que mi hijo de 6 años estaba aprendiendo a sumar en el cole y le hacia ilusión preguntarme y contestar a mis preguntas. Lo hacíamos como un juego y él se escondía debajo de las sábanas para que no le viera contar con los dedos.

-Si tienes 5 colores y te dan 2, ¿cuantos tienes?
-Si tienes 3 coches y te quitan 1, ¿cuantos tienes?

En una de estas me pregunta mi hijo:
-¿si tienes un peluche y lo pierdes bajo las sabanas, cuantos tienes?
y yo le contesto:
-cero peluches
-¡pues no! tienes uno porque luego lo encuentras, ja, ja, ja….

 yo respondí:

-eso no es restar, eso es tomar el pelo a tu madre.

-ja,ja,ja (le hizo mucha gracia)

Al cabo de unos días, empezamos otra noche con la misma historia, pero esta vez la que quería reírse era yo y por eso le pregunté:

-¿si tienes un bocadillo y lo pierdes, que tienes?

él me respondió:

-tienes cero bocadillos

a lo que yo añadí:

- ¡pues no! tienes hambre!!!

él, con la cara más seria que un ministro me dijo:

-¡ESO NO ES RESTAR, ESO ES PONERLE LOS PELOS DE PUNTA A TU HIJO!!!!

23.11.2009
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Cualquiera escribe poesía

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Cualquiera escribía poesía, ella había nacido con ese don, la inspiración corría por sus venas, era algo innato y espontáneo, de pronto la veías buscar un lápiz y un trozo de papel para plasmar en ese mismo instante todo lo que brotaba de su imaginación. Luego podían pasar semanas, incluso meses, sin que otra obra maestra, otra maravillosa composición de palabras, bailara en su cabeza.  

Cualquiera tenía pánico al fracaso y por eso no compartía sus poemas con cualquiera, mas bien, no los compartía con nadie, los guardaba celosa, los protegía valiente, y los escondía avariciosa, temía  las crítricas destructivas de la gente que, fustrada, acomplejada y envidiosa, se reía de su gracia en lugar de reconocer su talento.

Un día escribió:

Con diez cañones por banda
viento en popa a toda vela
aquí, el que no corre, vuela.

——————————

¿Que es la vida? un frenesí
¿que es la vida? una ilusión
una putada, un marrón
que el problema más pequeño
cien veces me quita el sueño
y me nubla la razón.

—————————-

Anoche cuando dormía,
soñé ¡bendita ilusión!
era grande mi alegría
me había tocado “el cupón”

Díme porqué “suerte esquiva”
no viniste antes a mí,
amargándome la vida
hasta que te conocí.

Foto: aliedwards

20.11.2009
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Quien no tiene cabeza, tiene pies

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mariposas

Después de un agotador día de trabajo salí por la puerta de la oficina con mil historias en la cabeza. La empresa nueva que estaba atendiendo había contratado tres nuevos servicios importantes, ¡qué bien! ese mes las comisiones iban a ser altas. Mi compañera, la que sabía que me odiaba por el simple hecho de existir, había estado contenta y amable conmigo durante todo el día, pues las comisiones eran a medias y este también iba a ser un buen mes para ella.
Con estos pensamientos tomé andando la calle Mayor y me dirigí a la estación de tren, la estación estaba casi a dos kilómetros de mi trabajo y hacía bastante frío, pero había tenido un buen día, estaba contenta y la verdad es que no me importaba.

Al llegar a la estación tuve un imprevisto, debido a un accidente los trenes no circulaban, sería cosa de una hora, dos como mucho, dijeron por megafonía. En ese momento, pensé en llamar a alguien de mi familia para que vinieran a recogerme, pero ¿para qué molestar? a fin de cuentas no me esperaba nadie en casa, si se hacía muy tarde lo único que podía pasar era que de la estación me volviese nuevamente al trabajo ya de madrugada, y con ese ánimo y ese buen rollo, me senté en uno de los bancos.

Eran ya las once de la noche cuando informaron que los trenes empezaban a circular de nuevo, miré en la pantalla y mi cercanías salía en 5 minutos,  bajé corriendo por las escaleras mecánicas y me subí al tren. Junto a mi se sentó una chica muy simpática, empezamos a hablar de lo ocurrido y durante todo el trayecto intercambiamos varias risas contándonos cosas del trabajo, de la vida, y de todo en general, y así de divertidas íbamos cuando de pronto la chica me preguntó:

- ¿tú no tenías que haber bajado ya?

- ¿si? ¡no puede ser!

De repente, el tren paró y sin pensármelo dos veces bajé corriendo dándole un adiós fugaz a mi nueva amiga, si me había pasado de estación tendrían que venir a buscarme, y cuánto más me alejara de mi destino,  más kilómetros tendrían que recorrer para recogerme.

Al bajar casi me da un patatús, en el mismo instante en que se cerraban las puertas del tren me  percaté de dónde estaba, entonces comprendí porqué el revisor se me había quedado mirando extrañado, ¡¡HABIA BAJADO EN UNA PEDANÍA! ¿Cómo podía haber sido tan idiota? allí no había estación, ni luz, ni casas, ni una sola persona, aquello estaba literalmente..¡ENMEDIO DE LA NADA!, ¡Increíble! solté unos cuantos tacos y pensé..¿Para qué narices pararán los trenes aquí? ? Me situé,  estaba a unos 4 kilómetros de mi pueblo,  veía las luces brillar y reconocía a lo lejos las grandes fábricas de cerámica. En ese momento, me puse a buscar en mi bolso mi móvil, y cuando quise llamar me di cuenta que no tenía saldo, ¡NO TENÍA SALDO!         ¡AHORA SI ESTABA EN UN BUEN  LIO! , pensé que probablemente podrían pasar bastante horas hasta que mi madre o mi hermana notaran mi ausencia,  yo nunca llegaba a casa a una hora fija y salía y entraba a mi antojo sin dar demasiadas explicaciones. No me lo pensé dos veces, calculé que llegar a mi pueblo, si atajaba por medio de los campos de naranjos, me costaría una hora máximo, llegaría a casa sobre la una, y nadie se enteraría si yo no lo contaba, claro. La verdad es que tampoco me quedaba otra alternativa mejor,  no me apetecía dormir en el único banco de piedra mugroso que allí había,  empecé a andar, mas bien a correr,  tenía bastante miedo, todo estaba muy oscuro,  decidí no darle más vueltas y centrarme en llegar lo más rápido posible. Apenas había empezado a mancharme los zapatos de barro cuando mi móvil empezó a sonar ¡no me lo podía creer! ¡Aleluya! ¡ ERA MI HERMANA! ¡QUE SUERTE!, Uff..menos mal que se había acordado de mi y me venía de perlas.

Vino a buscarme enseguida y de vuelta a casa me preguntó .

-¿Y tu coche?

- ¿el coche?

En aquel momento me sentí más imbécil, si cabe….

- sí, sí tu coche…. ayer lo recogiste del taller y esta mañana te has ido a trabajar en coche…..

El coche me lo había olvidado aparcado en la puerta de la oficina….

Una vez acostada en la cama llegué a la conclusión de que el día tampoco había terminado siendo tan malo, había tenido un excelente día en el trabajo, había hecho una nueva amiga en el tren, tenía una hermana que intuía cuando estaba en apuros y  sabía que eso sólo puede pasar entre personas que se quieren mucho y esa noche había descubierto que tenía una persona con la que estaba siempre conectada en caso de problemas. Además, recordé, aunque tarde, que tenía el coche reparado,después de un tiempo en el taller al fin lo tenía arreglado, y al día siguiente podría volverme del trabajo con el coche, y como no podía ser de otra manera, al llegar a casa,  mi hermana y yo, nos habíamos muerto de risa. Eso si!, ¡para que engañarnos!, me quejé, y me quejaré mientras viva del capricho que la naturaleza ha tenido con la composición de mi cabeza, porque ser despistada es ..¡UNA VERDADERA PUTADA!

Foto: www.paulvillinski.com

19.11.2009
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Nueva sección Mujeres Despistadas

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reloj mariposas

En “Mujeres Despistadas”vamos a compartir anécdotas y reflexiones para distracción de aquellos a los que les guste reírse de vez en cuando de sí mismos y también para que puedan encontrar consuelo aquellas personas que, al levantarse por la mañana, y mirarse en el espejo, piensan que no puede existir en el mundo nadie peor, ¡pues sí existe!, esas somos nosotras, aquí lo demostraremos.

Si tienes una historia de mujeres despistadas nos encantaría conocerla, también nos gusta reirnos de los demás de vez en cuando.

;)

Foto: Butterfly clock de Pascal Tarabay

 

17.11.2009
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Un día cualquiera en la vida de Cualquiera

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tatuaje-mariposa

Cualquiera se levantó a las seis cuarenta, después de hacerse la remolona cinco minutos entre las sábanas, maldecir el día de la semana, maldecir el frío que hacía, maldecir el trabajo que le esperaba en la oficina y maldecir el hecho de levanterse todos los días maldiciendo.

Cualquiera hubiese dado gracias solamente por despertarse, pero ella no era cualquiera, ella era Cualquiera Martínez, y la vida se había portado muy mal con ella, desde el primer día de su existencia, en sus primeros instantes, el estreno en este mundo, empezando por el simpático secretario del Registro Civil:

-¿Como se llamará la niña?

- María

-¡No!…Juana

-¡No!… María

-¿María o Juana?

-Cualquiera -concluyó su padre

 

foto: conito de helado(flickr)

16.11.2009
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Historias de Cualquiera

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broche-mariposas-depeapa

Nuestra nueva sección “Historias de Cualquiera” contiene pequeños relatos, cosas que podrían ocurrirnos a nosotras, cosas que nos han ocurrido ya y cosas que probablemente te hayan ocurrido a ti. Como no queremos ofender a nadie antes de empezar pedimos disculpas  y advertimos que todos los personajes que intervienen en las historias existen, y que cualquier parecido con la realidad es absolutamente verdadero, aunque quizás no ocurrieran los hechos exactamente como se describen y es muy posible que estén aderezados con una cucharadita de humor, medio vaso de drama y un kilo de imaginación.

¡Buen provecho!

Foto: broche ilustrado de venta en Depeapa

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