Cualquiera era una niña feliz, pasaba desapercibida y eso la tranquilizaba, no destacaba en nada, no tenÃa que demostrar nada y por eso bajaba la guardia. Se relajaba y al mismo tiempo se camuflaba y ese anonimato le gustaba. No imaginaba ella lo que le esperaba, todos sus problemas comenzaron el dÃa en que le crecieron las tetas, sÃ, sÃ, ¡las tetas!,  habéis oÃdo bien.
Para que lo entendáis os diré que Cualquiera era muy poca cosa,ni guapa ni fea,  estatura mediana, y bastante, bastante delgada, y en este cuerpo de palillo: una 95 de sujetador. Claro! no es que sus tetas fuesen extremadamente grandes, el problema era mas bien que destacaban con relación al resto de su cuerpo, y es por eso que siempre que entraba a algún sitio eran su tarjeta de presentación, siempre iban delante, llegaban antes, y acaparaban la atención de los asistentes masculinos.
Uno de los peores inconvenientes era la situación incómoda de estar hablando con un hombre y que no la mirara ni por un momento a la cara. Eso hacÃa que los pensamientos mas locos y absurdos nacieran de su cabeza, se decÃa a si misma que podÃa matar a alguien en ese momento. Ningún hombre de los presentes la delatarÃa en una rueda de reconocimiento, nadie podrÃa decir el color de sus ojos ni la forma de sus pendientes, solo tendrÃa que ponerse un jersey grande.
Y no tenéis ni idea del problema que se avecinaba cuando llegaba tarde y tenÃa que correr, ¡uy que desastre!! Cualquiera corrÃa, ¡vamos si corrÃa!, pero ellas no le hacÃan caso, como si no fuesen suyas, a su bola, una para la derecha, otra para la izquierda, Cualquiera intentando ir de frente y sus amigas  que no le respondÃan y botaban como locas. Alguna vez pensó sujetarlas al tiempo que avanzaba, pero luego desistÃa ,pues posiblemente eso darÃa aun mas la nota. Cualquiera odiaba a los hombres, y más todavÃa a esos hombres que afirman  que ”las mujeres corren como PATOS”, ella pensaba:
-Las mujeres no estamos idiotas, tampoco nos gusta correr como un PATO, lo que pasa, es que tenemos que adoptar esa complicada técnica que consiste en mover las piernas intentando que el cuerpo resulte lo mas inerte posible ,y asà ,de esta guisa, al mismo tiempo, conseguir desplazarte rápido. ¡Muy, muy difÃcil!
Cualquiera soñaba con despertarse una mañana con dos tallas menos, seguro que tú alguna vez has deseado lo contrario, dos tallas más, ¡cuidado con lo que deseáis amigas! que cada una se conforme con lo que tiene que siempre podrÃa ser peor. Este es el consejo de Cualquiera.
Foto: melanieswandesigns.blogspot.com
Etiquetas: con m de mujer, Historias de Cualquiera, relatos cortos
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