Cualquiera era feliz a su manera. Una mujer de pocas luces pero feliz, porque a veces la ignorancia no es una barrera sino un don, porque a veces pensar mucho es darle demasiadas vueltas a las cosas.
 Cualquiera era simple, lo blanco era blanco y lo negro era negro.
 Lo bueno era bueno y lo malo era…….. mentira, porque lo malo no existÃa en el mundo de Cualquiera y ninguna persona era mala. Las personas eran personas, y persona significaba organismo defectuoso, ser con frecuentes fallos que a menudo hace cosas extrañas e incomprensibles.
Un virus, un dolor de muelas, una calva incipiente, unos kilos de sobra, una hipoteca alta, la regla….. cualquier cosa era desencadenante de un comportamiento cabrón, pero sólo era eso, cualquiera tenÃa un mal dÃa y lo pagaba con Cualquiera.
Ella siempre decÃa “no es personal, no es personal” y lo mejor no es sólo que lo decÃa, lo mejor es que lo creÃa.
Y cuando su mejor amiga puso interminables excusas para quedar con ella y dejaron de verse pensó: mi pobre amiga ha tenido una infancia muy difÃcil, arrastra una seria depresión y no es feliz en su matrimonio, no es personal.
Y cuando la despidieron de su trabajo pensó: al pobre director no le salen los números, soporta una fuerte presión y ha tenido que hacer una dura elección, el no querÃa,  no es personal.
Y cuando la dejó su marido pensó: mi pobre marido no ha madurado todavÃa, tienen mucha responsabilidad en el trabajo y necesita un poco de espacio, además solo sera un mes, no es personal.
 Y yo ahora, cuando me cruzo con Cualquiera por la calle me entran unas ganas locas de pararla y gritarle a la cara ¡Despierta imbécil!
Y me entran unas ganas locas de contarle que su mejor amiga no querÃa verla más porque estaba segura y convencida de que Cualquiera querÃa levantarle al marido. (menos mal que era tu mejor amiga, otra menos buena se compra una pistola y te vuela la cabeza)
 Y me entran unas ganas locas de decirle que su jefe la despidió para contratar a una joven con un cerebro cuyo tamaño era inversamente proporcional a la talla de su sujetador y ¡gastaba una 110! además dominaba el francés en todas las versiones. (que no dabas “la talla” vamos)
Y me entran unas ganas locas de decirle que su marido no se distanció un mes para aclarar sus ideas, su marido se fue con su amante con la que estaba liado desde hacÃa un año y medio, y sÃ, ya no está con ella, pero puedes ocupar su lado del armario que él ya no va a volver porque ¡hace nueve años que se marchó! (¿no ves que nunca te ha querido?)
¿Pero para qué? ¿acaso voy a lograr algo? ¿voy a  cambiarla?
Con toda seguridad Cualquiera se me quedarÃa mirando, muda y con ojitos de “borrego degollao”, y pensando:
La pobre Sonia hoy está nerviosa, seguro que algún blog “importante” le ha cogido contenido de su propiedad, ha colgado sus fotos recortando la marca de agua, ha comentado su trabajo sin respeto y le ha costado sudar la gota gorda para que la escuchen y accedan a retirar el artÃculo, se ha llevado otro palo, no es personal…..









